Inglaterra volvió a sufrir a manos de Argentina en una Copa del Mundo 40 años después. Tras caer en los cuartos de final del Mundial de 1986, en un partido marcado por la célebre Mano de Dios, los británicos volvieron a perder ante los sudamericanos por 2-1 y se despidieron nuevamente del torneo en los cuartos de final.
En 2026, el golpe fue aún más doloroso. El equipo dirigido por Thomas Tuchel ganaba el partido hasta el minuto 85, cuando Enzo Fernández empató con un disparo desde fuera del área. Ya en el tiempo añadido, Lautaro Martínez marcó de cabeza el gol de la remontada.
Y tratándose de Argentina en una Copa del Mundo, no podía faltar el simbolismo. La Albiceleste vistió su segunda equipación, de color azul oscuro con detalles negros, recuperando una superstición ligada a su segundo título mundial. Incluso fue necesario solicitar autorización a la FIFA.
La AFA pidió al máximo organismo del fútbol permiso para utilizar la segunda camiseta, de tono azul oscuro, en lugar del tradicional uniforme a rayas celestes y blancas.
La petición argentina tenía un fuerte valor simbólico. La camiseta azul remite a una de las victorias más recordadas de la selección frente a Inglaterra en los Mundiales y ha sido adoptada por los argentinos casi como un amuleto.
En los cuartos de final del Mundial de 1986, vistiendo de azul, Argentina derrotó a Inglaterra por 2-1 con dos goles que quedaron para la historia de Diego Maradona: el célebre gol con la mano y una espectacular jugada individual en la que el talento argentino dejó atrás a jugadores ingleses del ataque, el centro del campo y la defensa antes de marcar.

Cuarenta años después, Inglaterra volvió a sufrir a manos de Argentina. La diferencia, sin embargo, es que esta vez estaba en juego un billete para la final, que habría sido apenas la segunda final mundialista de los europeos en toda su historia.


